El inmigrante

Tus maletas de viajero
dispuesto a surcar los mares
van repletas de recuerdos
en tu corazón de inmigrante.
Tu esperanza de una mejor vida
y el dolor de separarse
luchan con intensa agonía…
casi hasta desmayarse.

Atrás, quedaron tu familia,
tus amigos, tus íntimos paisajes,
que se han fundido con tu alma
y no pueden desarraigarse.
Te esperan una larga travesía,
nuevos caminos, un nuevo aire
y un durísimo encuentro
con rostros como pedernales.

Poco a poco, irás desvelando
los misterios de los nuevos lugares:
sus nombres, sus costumbres
y hasta la forma de enamorarse.
Tal vez, aprendas un nuevo idioma
o un español con otro ropaje,
desnudo de aquellas historias
que en muchas noches te cobijasen.

Pero nunca desempacas
las maletas de aquellos paisajes:
se llenan con nuevas lágrimas
en cumpleaños y navidades,
cuando las llamadas telefónicas
son consuelo y agonía constante,
que desgarran tu corazón…
casi hasta desmayarte.

Tu amor, testigo presencial,
llora y llora por tus familiares,
deseando el abrazo y las palabras
que nunca pudieron expresarse.
Las cartas vienen y van, procurando
cerrar el enorme y distante
abismo de kilómetros que te separan
de tus amores, viajero inmigrante.

¿Qué sucederá con las tormentas
que te esperan, inmigrante?
¿Quién te arrancará la agonía
de la patria que se encuentra distante?
¿Quién arropará tus lágrimas
y qué abrazos habrán de consolarte?
¡Terrible es la intensa muerte diaria
que vives como inmigrante!

Mas tu corazón es valiente
y a diario habrás de levantarte,
por encima del desprecio,
las dudas, el dolor y las soledades.
Te forjarás un futuro con esperanza,
y al igual que poetas y caballeros,
te escribirán gloriosas epopeyas
y canciones, como sincero homenaje:

¡Adelante, vencedor del desprecio
y domador de nuevos lenguajes!
¡Tus hijos habrán de tomar
empleos en otros lugares,
alejados de aquellas tierras
que ahora te son distantes!
¡Todos los que te amamos
te llevamos en nuestra sangre!

5 comentarios sobre “El inmigrante

  1. Saludos, amigo. No pude resistir la tentación de compartir tu poema en mi Twitter a propósito de las lamentables emigraciones masivas a las que han estado obligados miles de venezolanos que solo desean vivir con un poco de dignidad. No quiero ni pensar en que yo misma seré inmigrante en cuestión de meses. Se me parte el alma de solo pensarlo 😦

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola,

      He pensado sobre lo que comentabas. Todo en la vida tiene un momento… y creo que tal vez sea hora de resistir un poco más… nada en la vida es eterno. Suena extraño pero tengo certeza que te irá muy bien… ¡Adelante! Tus escritos son necesarios para otros…

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s