Oda al ojo

Redondez infinita y profunda es el ojo. Depósito de amores y misterios, ventana del corazón que tras su pupila vuela en los mundos interiores ocultos al pensamiento. Su idioma es universal. Traspasa los senderos del sonido y la etimología: un ojo puede hablar quietamente... en silencio al corazón.

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