La pesca

La mar se agita bravamente.
Las olas, en el horizonte se difuminan.
Una barca se mece agitada
con una luz, que perseverante, la ilumina.

Con su red, insiste el marinero
en pescar sus presas, que luchando por su vida
se baten en heroica pelea.
Por fin ceden, y una por una, caen vencidas.

La mar, poco a poco se aquieta,
al ver sus joyas dentro del corazón, prendidas
en un ardiente hilo de palabras,

Qq el marinero deja finalmente cosidas.
Así, el poeta toma las palabras
y la imaginación, como mar, cae rendida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s