Remembranza

Recuerdo aquella taza de café. Tan sola. Única en la mesa. Humeante, su calor atesoraba una ilusión contenida. Parecía esperar un amor largamente deseado. Y su esencia luego se mezcló con el aroma de los panes... los primeros de tus manos, los primeros amores frescos que llegaron a mi vida en una tarde de invierno.