Me llamaste

Me llamaste, con suave voz,
en una canción de primavera.

Besaste, con tu corazón, las hojas
de los árboles que dibujan las estrellas.

Te quedaste con las nuevas palabras
del amante al descubrir su nueva tierra.

Firmaste el armisticio y la victoria
con un beso que acabó la intensa guerra.

Te dejaste amar, depositando entera la vida
en las sombras cantadas como teas,

para dar vida, con tus rimas personales,
a la rima intensa de la canción eterna.

Imagen tomada de Pexels

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s