Parábola

Junto al camino, quemaba
el sol de la impaciencia,
dejando sus semillas
esparcidas entre letras.

Luego, con quietud muy fría,
la lluvia con sus huellas
sopló cada caricia dura
del sol sobre la tierra.

Entonces se vio en su silencio
lo que antes se escondiera:
una planta había nacido
en tu corazón, como poema.

Imagen tomada de Pexels

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