Infancia

Volviste un día, dulce infancia de mis ojos con una melodía en mi corazón atesorada. Te escucharon mis oídos oda tras oda, navegando la lluvia de mis lágrimas, más que agradecidas por venir a mi presente como las canciones vivas que habitan palpitantes en mis ríos de poesía. Imagen tomada de Pexels