Poema 35

Tras mirar los versos del pasado, te contemplo.

Pintas los reflejos de las lunas en las aguas.
Te diviertes en nuestro planeta imaginario,

íntima creación del diluvio de palabras
que nos hemos bebido a lo largo de los tiempos:
son tus versos, poemas que a los vientos declaran

las esencias de nuestros secretos, los amores
que en nuestra piel ocultos e intensos se remarcan
como flores frescas renacidas en el cielo.

Las estrellas brillan en la quietud de la noche.
Son una sinfonía inalcanzable de besos

dejados por las letras del pasado. Parecen
sugerir que nuevas, frescas letras soñaremos.
Ellas dejan estelas de cartas silenciosas,

rapsodias que inspiran el camino a melodías
escritas como los tangos dulces del silencio.

Mientras tanto, entre las armonías dibujadas
juegas con los poemas traídos por el viento.

Te imaginas caminando en Florencia y en Toscana,
contemplando la esencia y el amor de los viñedos.

Y así te duermes, caminando en otras visiones,
soñándote amada. Viendo amores en el tiempo.

Y yo, tras perseguir nuestras lunas navegadas
y ofrecerte nuevos sueños, te amo y te contemplo.

Imagen: Temi dalla Toscana, por Christian Seebauer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s